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  Orfebrería Colonial Brasileña        

Historia

Desde el inicio de la colonización, la plata ocupa un lugar destacado en la sociedad brasileña, al ser el metal preferido para la ornamentación de casas e iglesias. Pero no hay yacimientos de plata en el país, por lo que es traída desde México, España y Perú, y cambiada en Brasil por tela, azúcar y también por esclavos africanos. La ciudad de Salvador es, durante mucho tiempo, el principal centro brasileño del comercio de plata, que alcanza su ápice en el siglo XVII. Al llegar al país, la plata es trabajada por orfebres portugueses y por brasileños que aprenden el oficio. Durante los siglos XVII y XVIII se siguen y copian fielmente los modelos lusitanos de orfebrería, lo que dificulta la identificación de un estilo nacional propio, según los expertos.

De todas maneras, comienzan a notarse señales del surgimiento de una orfebrería brasileña original, en buena medida debido al gran número de ayudantes esclavos o negros libertos en los talleres (cabe observar que los negros islamizados del Alto Sudán que llegan al país conocen los procesos de fundición de metales). Los orfebres nacionales terminan por crear objetos que pasan a considerarse típicos, como el mate, los cables de rebenques, los arreos, espuelas y pozales, además de las famosas pencas de balangandãs [conjuntos de colgantes]. Llevadas junto al cuerpo, sujetas a una cadena, las pencas reúnen objetos de metal con variadas formas, agrupados en una base denominada "nave" o "galera": monedas, higas, llaves, dientes, granadas, cocos de agua etc. Los elementos que componen los conjuntos de colgantes se reúnen según sus sentidos mágicos y rituales. Son talismanes y amuletos que apartan el "mal de ojo", que traen buena suerte, que "abren puertas y caminos", o que indican "hartura", "riqueza" etc.

La expansión de la orfebrería nacional puede estimarse numéricamente. Si en la primera mitad del siglo XVII la capital de Colonia cuenta con cinco o siete orfebres - entre ellos el célebre Francisco Vieira,1 conocido como Fanha -, a finales del siglo ellos ya suman 25. En 1766 hay más de 158 talleres en las principales ciudades brasileñas.

El crecimiento de la orfebrería en Brasil es acompañado por intentos de control de esa producción. Las autoridades llevan a cabo diversas medidas de inspección, como la Licencia de 1621 que determina que ningún mulato, negro o indio, aunque liberto, puede ejercer el cargo de orfebre. Un poco más tarde, la Carta Regia del 30 de julio de 1766 - que vigora hasta la Licencia de 1815 - prohíbe el ejercicio de la orfebrería, como un intento de impedir, indica la museóloga Mercedes Rosa, "los abusos que los orfebres practicaban, en detrimento del Erario Real, además de todo lo que tenía que ver con la lesión del quinto del oro". Sin embargo, las diversas reglamentaciones no impiden la realización clandestina del oficio responsable de la mayor parte de las obras ejecutadas.

Para estimar la calidad de las piezas, el procedimiento estándar es la marca (o punzón), que indica la cantidad de cobre utilizada en la ejecución del objeto (al ser blanda, la plata liga con otros metales, sobre todo el cobre). Certificada la calidad, la pieza recibe entonces marcas, en general de la ciudad en la que se ejecuta y del experto que la examina, el ensayador. 2 Además de esas, los objetos pueden recibir también marcas de exportación e importación; marcas de diferentes ciudades - de aquella en la que se hace y de aquella en la que se adquiere -; marcas de los orfebres. Las primeras marcas de las que se tiene conocimiento son francesas, del siglo XII. En Portugal, ellas se hacen obligatorias a partir del año 1688. A su vez, en Brasil la primera marca que se conoce es una de Salvador (la letra "S"), que remonta a aproximadamente 1693. Al igual que una importante parte de la orfebrería colonial brasileña está a cargo de negros y mulatos, que trabajan de manera clandestina, muchas de las piezas nacionales no tienen identificación.


Notas

1 "Activo en Salvador en el siglo XVII, habiendo trabajado para la Santa Casa de Misericordia, de la que era hermano, entre 1648 y 1652. Fue el primer Juez de Oficio de Oro de la ciudad de Salvador (1625)". In:  CAVALCANTI, Carlos (org.); AYALA, Walmir (org.). Dicionário brasileiro de artistas plásticos - Q - Z. Brasília: MEC : INL, 1973. v. 4, pt. 2, il. p&b. (Dicionário especializado, 5). p. 474.

2 Qué o quién verifica y analiza el toque, quilate o valor de metales. In: HOUAISS, Antonio. Dicionário Houaiss da língua portuguesa. Río de Janeiro: Objetiva, 2001. p.1158.



actualizado en 20/12/2006
 
 
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